martes, 22 de enero de 2013

Aquí o allí, siempre abuela. 14

Sólo pedí tenerla para siempre. Pedí que me diera calor en los días de invierno. Que me llenara de sonrisas los días de mal humor. Que me llenara la cabeza de saberes. Que me dijera lo bonita que me ponía al sonreír. Que me alegrara la mañana al ver que día a día, estaba ahí, en pie.
Solo quería disculparme por esos días en los que me ponía rabiosa como una enana, que fue lo que era en ese momento. Quería decirla, que fuera a donde fuera, la iba a seguir queriendo en todos los lugares del mundo. Que la quiero, que no tuve momento ni tiempo para decírselo, pero estoy segura de que ella bien lo sabe. Que daría la puta vida por que el cáncer tan solo fuera un signo del zodiaco, que los años solo fueran nuevas eras, que las arrugas, rasgos de nuevas modas, que los dolores de rodillas fueran de tanto bailar..
Solo pedí que nunca acabara, eso de verte cada 5 días, eso de ver tu gran sonrisa.
Pedí que esos días en los que ya ni tu misma te encontrabas, que poco a poco salieses a delante, que no te quedases ahí. Sabía que eras fuerte, pero no tanto. Ole tus ovarios abuela, y perdona porque hable así, pero es lo único que me sale, porque más grandes que tú las habrá, pero para mi, has sido el claro y mayor ejemplo de fuerza que ha habido en el puto planeta. De verdad, sé que estás en un lugar mejor, porque como mínimo, era lo que te merecías. Sé que desde allá donde estés me sonríes y me secas esas lágrimas que ahora derramo, pero créeme, no me duelen estas palabras, me duele las injusticias de la vida.
Me duele no tenerte cerca para que vieses todo lo que he crecido. Me duele no poderte decir... que te iba a echar de menos.

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